lunes, 30 de noviembre de 2009

LEER


El Ministerio de Educación ofrece una página web http://www.leer.es/ donde la lectura entre niños y jòvenes es la reina. Es de visita obligada, tiene decenas de informaciones necesarias para nuestra formación, curiosidades, materiales de todo tipo, incluso de infantil y relacionadas con nuestra asignatura. Por eso colocamos desde nuestro blog un enlace.

sábado, 28 de noviembre de 2009

DENTISTAS Y MAESTROS























Gregorio me mandó esta reflexión con motivo del día del maestro. La comparto con vosotros.
"SI UN DOCTOR, UN ABOGADO, O UN DENTISTA, TUVIERA A TREINTA PERSONAS O MÁS EN SU OFICINA A LA VEZ, TODAS CON DIFERENTES NECESIDADES Y ALGUNAS QUE NO QUIEREN ESTAR ALLÍ, Y EL DOCTOR, ABOGADO O DENTISTA, SIN AYUDA,TUVIERA QUE TRATARLOS A TODOS CON EXCELENCIA PROFESIONAL DURANTE DIEZ MESES, ENTONCES PODRÍAN TENER UNA IDEA DE LO QUE ES EL TRABAJO DEL DOCENTE EN EL AULA". (Kathy A. Megyeri. "Chocolate Caliente para el Alma de los Maestros")*

Caperucita 2.0


Había una vez una niña muy bonita. Le habían dado un ordenador portátil y la muchachita lo llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita 2.0.
Un día, su madre le pidió que llevase una memoria USB a su abuela, que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, ni se distrajera tuiteando, pues cruzar el bosque sin ver Google maps era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí el lobo, que tenía el bosque lleno de editoriales y ordenadores con Windows Vista.
Caperucita Roja recogió la mochila digital con la memoria USB y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: las wikis, los blogs, Ubuntu, Moodle…
De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.
—¿A dónde vas, niña? —le preguntó el lobo con su voz ronca y sus derechos de autor.
—A casa de mi abuelita —le dijo Caperucita.
—No está lejos —pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.
Caperucita puso su mochila en la hierba y se entretuvo con su teléfono móvil: «El lobo se ha ido -escribió en su Twitter-, no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve una webcam además de la memoria USB».
Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un bloguero que pasaba por allí había observado la llegada del lobo.
El lobo obligó a la abuelita a comprar una enciclopedia multimedia, y la a leerla encerrada en un pequeño cuarto, en el que, además, tenía que instalar todas las actualizaciones de Windows. Después, se puso una camiseta con el logotipo de Flickr, se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que esperar mucho, pues Caperucita 2.0 llegó enseguida, toda contenta. La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada.
—Abuelita, abuelita, ¡qué Google Reader más grande tienes!
—Son para leerte mejor —dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.
—Abuelita, abuelita, ¡qué Skype más grande tienes!
—Son para oírte mejor —siguió diciendo el lobo.
—Abuelita, abuelita, ¡qué copyright más grande tienes!
—Es para…¡comerte mejoooor! —y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la hizo pagar un canon digital, lo mismo que había hecho con la abuelita, y también la encerró.
Mientras tanto, el bloguero, que se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la abuelita. Pidió ayuda a un tuitero y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en Moodle, dormido de tan harto que estaba.
El bloguero sacó su post y criticó la editorial del lobo. Abrió el pequeño cuartucho y la abuelita y Caperucita 2.0 estaban allí, ¡vivas!, aunque agotadas por las actualizaciones de Windows.
Para castigar al lobo malo, el bloguero le llenó la cabeza de comentarios y le abrió una cuenta en del.icio.us. Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísimas ganas de cobrar otro canon y se dirigió a un estanque próximo para beber agua de un trasvase. Confundido, quiso beber en un vídeo de Youtube. Como los comentarios pesaban mucho, terminó sacándose una cuenta en Facebook y se ahogó.
En cuanto a Caperucita y su abuela, no sufrieron más que un gran susto, pero Caperucita 2.0 había aprendido la lección. Prometió a su abuelita no añadir a sus contactos de Messsenger a ningún desconocido que se encontrara en el camino. De ahora en adelante, seguiría las juiciosas recomendaciones de su abuelita y de su mamá, que compartían en un Google Doc.
Y colorín colorado, este cuento ya ha empezado.
(Versión propia del texto del cuento que está en la Wikipedia. La foto es del Flickr de guatman, bajo licencia Creative Commons)

(Gracias a Bernabé, que me pasó el enlace)

viernes, 27 de noviembre de 2009


M. desde su blog nos sugiere unos cuantos temas fundamentales para nuestra formación. Una visita por él parece obligada, ya sea para festejar los Premios Infancia, o por el vídeo sobre la animación a la lectura, aunque sea publicidad de una editorial. Gracias.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Derechos del niño


I. desde su blog quiere que recordemos los DERECHOS DE LOS NIÑOS. Siempre está bien releerlos y, claro, intentar cumplirlos.

martes, 24 de noviembre de 2009

Las creaciones de Tim Burton

Si en las próximas semanas -hasta el 26 de abril- visitáis Nueva York no os debéis perder una excelente exposición en el MOMA con las creaciones del director de cine Tim Burton, el responsable de películas como Eduardo Manostijeras, Mars Attacks, Charlie y la fábrica de chocolate, Pesadilla antes de Navidad, La novia cadáver, o Alicia en el país de las maravillas, que se estrenará el próximo año. El paseo entre calaveras, esqueletos, payasos de ojos saltones, bebés con clavos en lugar de ojos, monstruos, platillos volantesetc. es, dicen, de lo más fascinante; sus más de 700 piezas recogen todo la creatividad del cineasta. Por cierto, en España se publicó un relato suyo, que incluía ilustraciones, con título de lo más sugerente: La melancólica muerte del chico ostra y otras historias, Editorial Anagrama. (Ejem, voy a presumir: la imagen que ilustra este texto es la primera página de un libro sobre Mars Attacks!, con la dedicatoria que me dedicó. Unos años antes me regaló unas tijeras que llevo siempre en la cartera).

sábado, 21 de noviembre de 2009


R.S. nos propone en su blog un paseo por En cuentos, donde se recogen decenas de cuentos infantiles, y donde estás invitado a colocar los tuyos, que están muy bien. Tan interesantes como esos relatos son los enlaces que tiene, algunos muy útiles para los que anden retrasados para el trabajo del autor/a.